"La Ciencia es el pedestal de la verdad, el Arte el de la belleza". Nicolás Salmerón
domingo, 31 de mayo de 2015
domingo, 5 de abril de 2015
Donald Johanson: «Gracias a otro hallazgo, el próximo año pondremos cara a Lucy»jUDITH DE JORGE / BURGOS
El «padre» de la famosa Australopithecus afarensis anuncia «el primer cráneo completo de una hembra de su especie»
MEH
«No sé si sonreía así, ni siquiera si lo hacía, ni si tenía tanto pelo». El paleoantropólogo Donald Johanson (Chicago, 1943), no puede evitar coger de la mano la reproducción de «Lucy» que exhibe el Museo de la Evolución Humana de Burgos, como haría un padre con su hija. Y ella lo es, en cierto modo. La figura representa de forma realista a la famosa Australopithecus afarensis de 3,2 millones de años de antigüedad cuyos restos descubrió Johanson en Etiopía en 1974.
-¿Cuál es el legado que nos ha dejado «Lucy»?
Esta hembra de apenas un metro de altura y 27 kilos de peso que caminaba erguida revolucionó lo que hasta entonces se conocía sobre la evolución humana y se convirtió en un fascinante objeto de estudio para la ciencia. De ella se conocen ya muchos detalles que han ayudado a entender de dónde venimos, pero, según el investigador al que hizo famoso, la pequeña homínida todavía guarda secretos por desvelar.
-Creo que ha sido importante para la humanidad porque atrajo más atención hacia África que cualquier otro fósil. Se convirtió en una embajadora del continente. Ahora mucha gente comprende que fue allí donde nos hicimos humanos y nos recuerda que, aunque tengamos distinto color de piel, de ojos o de pelo, todos estamos conectados por nuestro pasado.
-Casi 40 años después de su hallazgo, ¿esos fósiles siguen hablando?
MEH
«No sé si sonreía así, ni siquiera si lo hacía, ni si tenía tanto pelo». El paleoantropólogo Donald Johanson (Chicago, 1943), no puede evitar coger de la mano la reproducción de «Lucy» que exhibe el Museo de la Evolución Humana de Burgos, como haría un padre con su hija. Y ella lo es, en cierto modo. La figura representa de forma realista a la famosa Australopithecus afarensis de 3,2 millones de años de antigüedad cuyos restos descubrió Johanson en Etiopía en 1974.
-¿Cuál es el legado que nos ha dejado «Lucy»?
Esta hembra de apenas un metro de altura y 27 kilos de peso que caminaba erguida revolucionó lo que hasta entonces se conocía sobre la evolución humana y se convirtió en un fascinante objeto de estudio para la ciencia. De ella se conocen ya muchos detalles que han ayudado a entender de dónde venimos, pero, según el investigador al que hizo famoso, la pequeña homínida todavía guarda secretos por desvelar.
-Creo que ha sido importante para la humanidad porque atrajo más atención hacia África que cualquier otro fósil. Se convirtió en una embajadora del continente. Ahora mucha gente comprende que fue allí donde nos hicimos humanos y nos recuerda que, aunque tengamos distinto color de piel, de ojos o de pelo, todos estamos conectados por nuestro pasado.
-Casi 40 años después de su hallazgo, ¿esos fósiles siguen hablando?
-Sí, sin duda. El año que viene haremos público el primer cráneo completo de una hembra de su especie, un nuevo descubrimiento hecho en Etiopía. Esto por fin le dará una cara a «Lucy», conoceremos su rostro. Además, tenemos ya 400 muestras de Australopithecus afarensis, por lo que podemos entender su dinámica biológica, las diferencias entre machos y hembras, entre crías y adultos, su proceso de desarrollo... Esto la convierte en la especie más antigua mejor conocida del árbol de la familia humana, algo muy inusual en paleontología.
-¿Cómo cree que pasaba sus días?
-Vivió antes de que se comenzaran a fabricar herramientas, así que creo que estaba muy cerca del medio natural, lo entendía, al contrario que nosotros, que vivimos fuera de él. Probablemente formaba parte de un pequeño grupo. Durante el día, pasaría la mayor parte del tiempo buscando comida, mientras que por la noche dormía en un nido en los árboles.
-Seguía subiéndose a ellos...
-Sí. Cuando vemos programas de televisión o revistas sobre el tema, nuestros ancestros suelen aparecer siempre en una sabana, pero «Lucy» cambió la forma de pensar. Los restos de animales de la misma época nos dicen que ese lugar se parecía más a un bosque.
-Entonces, ¿en qué se parecía a nosotros y en qué no?
-Lo que tenía en común con nosotros, el homo sapiens, era su habilidad para caminar erguida, pero todavía se parecía mucho a un simio, con una gran cara y un cerebro pequeño. Ella era un paso intermedio entre los dos, simios y hombres.
-¿Cuándo y por qué nuestros ancestros se pusieron de pie?
-No sabemos por qué. La evidencia más antigua de bipedalismo la encontramos en el Orrorin, una especie de hace 6 millones de años descubierta en Kenia. Creo que se pusieron a andar sobre sus dos extremidades inferiores porque así eran capaces de llevar comida al lugar donde se encontraba el grupo, particularmente sus crías, y compartirla con ellas. Así, los pequeños no tenían que salir fuera a buscar comida, algo que era peligroso, y tenían más posibilidades de sobrevivir.
-Primero nos pusimos de pie y luego se expandió el cerebro.
-Exactamente, el cerebro se desarrollo mucho más tarde.
-¿Qué es para usted lo que nos hace humanos?
-Sí, sin duda. El año que viene haremos público el primer cráneo completo de una hembra de su especie, un nuevo descubrimiento hecho en Etiopía. Esto por fin le dará una cara a «Lucy», conoceremos su rostro. Además, tenemos ya 400 muestras de Australopithecus afarensis, por lo que podemos entender su dinámica biológica, las diferencias entre machos y hembras, entre crías y adultos, su proceso de desarrollo... Esto la convierte en la especie más antigua mejor conocida del árbol de la familia humana, algo muy inusual en paleontología.
-¿Cómo cree que pasaba sus días?
-Vivió antes de que se comenzaran a fabricar herramientas, así que creo que estaba muy cerca del medio natural, lo entendía, al contrario que nosotros, que vivimos fuera de él. Probablemente formaba parte de un pequeño grupo. Durante el día, pasaría la mayor parte del tiempo buscando comida, mientras que por la noche dormía en un nido en los árboles.
-Seguía subiéndose a ellos...
-Sí. Cuando vemos programas de televisión o revistas sobre el tema, nuestros ancestros suelen aparecer siempre en una sabana, pero «Lucy» cambió la forma de pensar. Los restos de animales de la misma época nos dicen que ese lugar se parecía más a un bosque.
-Entonces, ¿en qué se parecía a nosotros y en qué no?
-Lo que tenía en común con nosotros, el homo sapiens, era su habilidad para caminar erguida, pero todavía se parecía mucho a un simio, con una gran cara y un cerebro pequeño. Ella era un paso intermedio entre los dos, simios y hombres.
-¿Cuándo y por qué nuestros ancestros se pusieron de pie?
-No sabemos por qué. La evidencia más antigua de bipedalismo la encontramos en el Orrorin, una especie de hace 6 millones de años descubierta en Kenia. Creo que se pusieron a andar sobre sus dos extremidades inferiores porque así eran capaces de llevar comida al lugar donde se encontraba el grupo, particularmente sus crías, y compartirla con ellas. Así, los pequeños no tenían que salir fuera a buscar comida, algo que era peligroso, y tenían más posibilidades de sobrevivir.
-Primero nos pusimos de pie y luego se expandió el cerebro.
-Exactamente, el cerebro se desarrollo mucho más tarde.
-¿Qué es para usted lo que nos hace humanos?
-¡Otra cosa que no sabemos! A mi parecer, nos convertimos en humanos cuando recibimos el lenguaje, empezamos a vivir en un mundo simbólico y desarrollamos una cultura. Los simios pueden emplear herramientas muy simples -por ejemplo, un palo para cazar termitas y comerlas-, pero no innovan, no van más allá. Es como cuando apareció el hacha de mano, bifaz. No eran humanos, solo la repetían y repetían. Pero cuando empezamos a desarrollar diferentes tipos de herramientas, de una más básica a otra más compleja, entonces comenzamos a comportarnos como humanos.
-¿Y cómo llegamos a Europa?
-El homo sapiens vino de África por Oriente Medio y se movió a Europa de Este a Oeste. Esta es la teoría más aceptada.
-¿Cree que ese homo sapiens, el que somos ahora, seguirá evolucionando?
-Es muy difícil predecir el futuro. Nuestra especie está conectada en todo el mundo, compartiendo genes todo el tiempo. Creo que la gente no evolucionará en un cuerpo diferente, porque tenemos la cultura. Si tenemos frío, encendemos la calefacción. La cultura es nuestra vía de adaptación ahora mismo.
-¿Qué le falta a la paleontología para poder explicar nuestros orígenes? ¿Cuál es la pieza clave que falta en el puzzle de la evolución humana?
-La clave que me gustaría encontrar tiene entre 2,5 millones y 3 millones de años, porque no tenemos fósiles de ese tiempo. Y sabemos que ese es el período en el que evolucionamos de Australopithecus a Homo. Yo predigo que encontraremos nuestros orígenes de la dinastía Homo enterrados en el Este de África.
-¡Otra cosa que no sabemos! A mi parecer, nos convertimos en humanos cuando recibimos el lenguaje, empezamos a vivir en un mundo simbólico y desarrollamos una cultura. Los simios pueden emplear herramientas muy simples -por ejemplo, un palo para cazar termitas y comerlas-, pero no innovan, no van más allá. Es como cuando apareció el hacha de mano, bifaz. No eran humanos, solo la repetían y repetían. Pero cuando empezamos a desarrollar diferentes tipos de herramientas, de una más básica a otra más compleja, entonces comenzamos a comportarnos como humanos.
-¿Y cómo llegamos a Europa?
-El homo sapiens vino de África por Oriente Medio y se movió a Europa de Este a Oeste. Esta es la teoría más aceptada.
-¿Cree que ese homo sapiens, el que somos ahora, seguirá evolucionando?
-Es muy difícil predecir el futuro. Nuestra especie está conectada en todo el mundo, compartiendo genes todo el tiempo. Creo que la gente no evolucionará en un cuerpo diferente, porque tenemos la cultura. Si tenemos frío, encendemos la calefacción. La cultura es nuestra vía de adaptación ahora mismo.
-¿Qué le falta a la paleontología para poder explicar nuestros orígenes? ¿Cuál es la pieza clave que falta en el puzzle de la evolución humana?
-La clave que me gustaría encontrar tiene entre 2,5 millones y 3 millones de años, porque no tenemos fósiles de ese tiempo. Y sabemos que ese es el período en el que evolucionamos de Australopithecus a Homo. Yo predigo que encontraremos nuestros orígenes de la dinastía Homo enterrados en el Este de África.
sábado, 4 de abril de 2015
domingo, 8 de marzo de 2015
Participan 60 expertos mexicanos en experimentos en la nueva corrida del LHC
los investigadores Gerardo
Herrera Corral, Ildefonso León Monzón, Iván Heredia de la Cruz y Eduard de la
Cruz Burelo explicaron que durante esta nueva etapa del LHC que durará tres
años se harán chocar protones cada 25 nanosegundos.
A unos días del
reinicio de operaciones del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas
en inglés), luego de dos años de estar apagado por mantenimiento, este
incrementará su potencia casi al doble al pasar de 8 a 13 tera-electrón-volts, energía
suficiente con la que esperan abrir nuevos horizontes en la física y estudiar
más a fondo las partículas que ayuden a entender el origen del universo;
además, el LHC podrá obtener hasta 40 millones de imágenes por segundo, con lo
que será posible buscar partículas predichas en teorías físicas, y con ello
explicar fenómenos relacionados con la materia oscura, antimateria y otras
incógnitas, señalaron científicos del Cinvestav.
Los investigadores
Gerardo Herrera Corral, Ildefonso León Monzón, Iván Heredia de la Cruz y Eduard
de la Cruz Burelo explicaron que durante esta nueva etapa del LHC que durará
tres años se harán chocar protones cada 25 nanosegundos, con lo que esperan
obtener el bosón de Higgs de forma más pura. Esta nueva escala de colisión ayudará
a estudiar teorías físicas como la difractiva y la asimétrica.
Para ello los
científicos mexicanos han desarrollado nuevos detectores, tal es el caso de
Gerardo Herrera Corral e Ildefonso León Monzón, pertenecientes al Cinvestav y a
la Universidad Autónoma de Sinaloa, respectivamente.
Herrera Corral y
León Monzón diseñaron un detector (AD) que ya fue instalado en ALICE (Gran
Experimento de Colisionador de Iones) del LHC, con el objetivo de buscar nueva
información en torno a la física difractiva, relacionada con la interacción
entre protones que produce radiación sin perder sus características.
Por su parte, Iván
Heredia de la Cruz y Eduard de la Cruz Burelo, ambos adscritos al Departamento
de Física del Cinvestav y colaboradores del experimento CMS (Solenoide de
Muones Compacto) otro de los grandes detectores del LHC, coincidieron en que
esta nueva etapa permitirá a los investigadores acceder a una física nunca
antes explorada.
La nueva corrida
del Gran Colisionador está precedida de grandes logros no solo en materia
científica, como es el caso de la reproducción del bosón de Higgs, sino también
de aportes tecnológicos que ya benefician a la población general o están a
punto de hacerlo.
Tal es el caso de
los sistemas de almacenamiento virtual conocidos comúnmente como “la nube” o un
software para teleconferencias con un uso limitado de banda ancha, los cuales
nacieron gracias a necesidades de los científicos del Gran Colisionador de
Hadrones.
“Otro producto
tecnológico surgido a partir de experimentos desarrollados en el LHC es la
radiografía a color, que puede ser de gran utilidad en el sector médico, y que
actualmente está en fase de pruebas para que en breve pueda beneficiar en el
diagnóstico de enfermedades”, subrayó Gerardo Herrera Corral.
En el caso de los
desarrollos nacionales, para el detector instalado en el experimento ALICE, los
científicos mexicanos crearon una nueva técnica de polimerización para obtener
el plástico centellador utilizado en el detector AD, mismo que fue patentada
ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
Tanto los
experimentos ALICE como CMS colaboran más de 60 mexicanos, entre investigadores
y alumnos de maestría o doctorado. Incluso, uno de los estudiantes del
Cinvestav que participa en el LHC, Alberto Hernández Alamada, fue uno de los
siete becados por el premio Fundamental Physics Prize, lo que demuestra el
nivel de los científicos nacionales, detalla el Cinvestav en un comunicado.
domingo, 9 de noviembre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
LECTURA LENTA.
Los sorprendentes beneficios de leer despacio
Los sorprendentes beneficios de leer despacio
Sept. 26, 2014 12:02 a.m. ET
Una vez a la semana, los integrantes de un club de lectura de Wellington, Nueva Zelanda, llegan a una cafetería, compran algo para beber y apagan sus teléfonos celulares. Se sientan cómodamente y leen en silencio durante una hora.El objetivo no es hablar de literatura, sino escapar de los dispositivos electrónicos y leer en forma ininterrumpida. Se hacen llamar el Club de la Lectura Lenta y están a la vanguardia de un movimiento conformado por amantes de los libros que extrañan las costumbres de la era predigital.Los promotores de la lectura lenta buscan recuperar los hábitos de leer que imperaban antes de que la irrupción de Google, GOOGL +0.04% los smartphones y los medios sociales empezara a fracturar nuestro tiempo y capacidad de atención. Muchos de ellos confiesan que acogieron el concepto tras darse cuenta de que ya no podían terminar de leer un libro."Ya no estaba leyendo novelas de ficción como antes", dice Meg Williams, gerente de marketing de 31 años de un festival anual de arte que inició el club de lectura. "Estaba muy triste por haber perdido algo que me gustaba muchísimo".Quienes practican la lectura lenta mencionan una serie de beneficios, como una mayor capacidad para concentrarse, una disminución de los niveles de estrés y una mejor habilidad de escuchar y relacionarse con otras personas. El movimiento evoca el resurgimiento de otras labores tradicionales y que toman tiempo, como la "comida lenta" y tejer a mano, pasatiempos que sirven como una forma de contrarrestar un estilo de vida cada vez más acelerado.

F. Martin Ramin/The Wall Street JournalLos beneficios de leer desde una edad temprana hasta avanzada la adultez han sido documentados. Un estudio realizado el año pasado entre 300 personas de la tercera edad y publicado en la revista especializada Neurology mostró que hacer actividades que desafían la mente de manera regular, como la lectura, desaceleraba la pérdida de la memoria en los últimos años de vida de los participantes.Otro estudio publicado en la revista Science indicó que la lectura de literatura ayuda a entender los estados mentales y creencias de otras personas, una destreza considerada crucial a la hora de desarrollar relaciones. Además, una investigación publicada en Developmental Psychology en 1997 señaló que la capacidad de lectura durante el primer año escolar estaba estrechamente ligada a los logros académicos en el penúltimo año de educación secundaria.No obstante, los hábitos de lectura han declinado en los últimos años en Estados Unidos. En una encuesta divulgada este año, cerca de 76% de los estadounidenses mayores de 18 años manifestaron que leyeron menos de un libro en los últimos 12 meses, una caída frente a 79% que respondió lo mismo en 2011, según el centro de estudios Pew Research Center.Los intentos por reanimar el interés en la lectura han surgido en múltiples lugares. Grupos en Seattle, Brooklyn, Boston y Mineápolis han organizado las llamadas fiestas de lectura silenciosa, que ofrecen cómodas sillas, vino y música clásica.Diana La Counte, del condado de Orange, California, formó hace unos años lo que denomina un grupo de lectura lenta virtual. Sus miembros comentan sobre un libro seleccionado en Internet, principalmente en Facebook. FB -0.06% "Cuando descubrí que pasaba más tiempo leyendo Twitter TWTR -0.12% que un libro, sabía que había llegado la hora de tomar cartas en el asunto," asevera.Las pantallas han cambiado nuestra forma de leer desde la secuencia linear de izquierda a derecha de antaño a una desordenada búsqueda de palabras e información importante.Un estudio llevado a cabo en 2006 sobre el movimiento de los ojos de 232 individuos que veían una página web mostró que leían en forma de F. Pasaban rápidamente por la primera línea del texto, pero sólo llegaban a la mitad de los renglones siguientes. Después de un tiempo, hacían un movimiento vertical hacia la izquierda y hacia el final de la página.Los científicos dicen que nada de esto es positivo para nuestra capacidad de comprensión. Leer un texto intercalado de enlaces genera un menor entendimiento que la lectura de un texto simple, como varias investigaciones han demostrado. Un estudio de 2007 en el que participaron 100 personas halló que una presentación multimedia que combinaba palabras, sonidos y fotos en movimiento generó un menor nivel de comprensión que un texto sin ningún adorno.La lectura lenta representa un regreso al antiguo patrón linear y continuo, en un ambiente tranquilo y carente de distracciones. Sus partidarios recomiendan reservar entre 30 y 45 minutos del día para sentarse cómodamente lejos de los celulares y las computadoras. Muchos recomiendan tomar notas ocasionales para profundizar la compenetración con el texto.Algunos de los proponentes más radicales de esta tendencia dicen que los libros impresos son superiores, en parte porque son más visibles en una casa y nos sirven de recordatorio de que hay que leer. Pero la mayoría sostiene que los lectores electrónicos y las tabletas funcionan igual de bien, en especial si se desconectan de la web.
Abeer Hoque, quien ha asistido a algunas fiestas de lectura silenciosa
en Brooklyn, Nueva York, contempla leer un libro en su teléfono la próxima vez,
pero planea desconectar la llegada de correos electrónicos y notificaciones de
medios sociales, para no distraerse.Cuando Williams, la gerente de marketing, que estudió literatura en la
universidad, convocó a la primera reunión de su club de lectura en Wellington,
dio consejos conducentes a una lectura productiva y cuadernos para anotar
palabras y pasajes favoritos de la obra. Antes de comenzar cada reunión, el
grupo respira lentamente durante algunos minutos y trata de despejar la mente
antes de abrir el libro, como en una clase de yoga.domingo, 4 de mayo de 2014
Contestar el siguiente cuestionario: Leyenda de IZTACCÍHUATL Y POPOCATÉPETL
A final de contestar dar clic en botón de enviar.
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